Normativa
Diferencia entre carnet RITE y carnet de gas cuál te conviene
Qué habilita cada carnet, en qué se diferencian y por qué la vía oficial del RITE te da los dos juntos.


Respuesta directa
El carnet RITE habilita para instalaciones térmicas (calderas, climatización, ACS, ventilación, aerotermia) y el carnet de Gas para instalaciones receptoras de gas natural y GLP. Son dos habilitaciones independientes, con reglamentos distintos (RD 1027/2007 y RD 919/2006), y hay que sacárselas por separado. En obra son complementarias: una caldera de gas necesita las dos para quedar instalada legalmente de principio a fin. Si empiezas, el RITE es el de mayor alcance y el que más puertas abre.
Qué habilita el carnet RITE
El carnet RITE es la habilitación que te permite trabajar con instalaciones térmicas en viviendas, locales y edificios. Su norma es el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RD 1027/2007), y lo que regula es todo lo que produce, mueve o controla calor y frío dentro de un edificio.
En obra, eso se traduce en el grueso del trabajo de un instalador térmico:
- Calderas de gas, gasóleo y biomasa: montaje, puesta en marcha y mantenimiento
- Climatización: split, multisplit, conductos y fancoils
- Calefacción por radiadores, suelo radiante y fancoils
- Producción de Agua Caliente Sanitaria (ACS)
- Aerotermia y bombas de calor
- Ventilación mecánica controlada
Dicho de otra forma: el RITE cubre el aparato y el circuito. La caldera, el circuito de agua que sale de ella, los emisores que reparten ese calor por la casa y los sistemas de control que lo gobiernan. Es el carnet base de cualquier instalador térmico y, para un fontanero que quiere subir de categoría, la ampliación más natural: ya sabes de agua y de circuitos, y el RITE te da la habilitación para firmarlos.
Si quieres el detalle de vías de acceso, requisitos y examen, lo desglosamos en qué es el carnet RITE y cómo conseguirlo.
Qué habilita el carnet de Gas (categorías A, B y C)
El carnet de Gas es una habilitación distinta, con su propia norma: el RD 919/2006, que aprueba el reglamento de distribución y utilización de combustibles gaseosos. Los requisitos del profesional gasista se detallan en su instrucción técnica ITC-ICG 09.
Lo que habilita es la instalación receptora: el gas natural o el GLP desde que entra en la propiedad hasta que llega al aparato. Tuberías, llaves de corte, contador, regulación, pruebas de estanqueidad y ventilación del local. Se organiza en tres categorías:
| Categoría | Habilita para | Perfil típico |
|---|---|---|
| IGC | Instalaciones receptoras domésticas, las de menor alcance | Entrada al oficio |
| IGB | Añade instalaciones comunitarias y comerciales de mayor entidad | Con experiencia |
| IGA | El alcance más amplio, incluida la instalación industrial | Especialista |
Las categorías son acumulativas: la A engloba a la B, y la B a la C. Los límites exactos de cada una (presiones, potencias y tipos de instalación) los fija la ITC-ICG 09, y conviene mirarlos en el BOE antes de decidir a cuál presentarte, porque de ahí depende qué obras podrás firmar. Lo habitual es empezar por IGC, que cubre la vivienda particular: el 90% de las llamadas de un instalador que empieza.

RITE vs Gas: la diferencia en una tabla
Puestos uno al lado del otro, la frontera se ve clara:
| Aspecto | Carnet RITE | Carnet de Gas (IGC) |
|---|---|---|
| Norma | RD 1027/2007 | RD 919/2006 (ITC-ICG 09) |
| Qué habilita | Instalaciones térmicas | Instalaciones receptoras de gas |
| Qué instala | Calefacción, climatización, ACS, aerotermia | Tubería, llaves, contador, conexión del aparato |
| Trabaja con | Agua, refrigerante, electricidad | Gas natural y GLP |
| Categorías | Habilitación única | IGA, IGB, IGC |
| En una caldera de gas | Monta y mantiene la caldera | Lleva el gas hasta ella y la conecta |
Una caldera de gas, paso a paso: quién firma qué
La teoría se entiende mejor con una obra real. Instalar una caldera de gas en una vivienda es el caso que mejor explica por qué existen dos carnets, porque el trabajo cambia de manos a mitad de camino.
1. La acometida y la instalación receptora (carnet de Gas). El gas entra a la propiedad y hay que llevarlo hasta donde va la caldera. Eso es tubería vista o empotrada según el caso, llave de corte general, armario de regulación y contador, y las llaves de aparato. Todo con sus distancias de seguridad y su ventilación reglamentaria.
2. La prueba de estanqueidad (carnet de Gas). Antes de meter gas en la instalación se presuriza y se comprueba que no hay fugas. Es el punto que no admite atajos: aquí es donde el gasista se juega la firma y la responsabilidad.
3. El montaje de la caldera (carnet RITE). Anclaje, conexión hidráulica al circuito de calefacción y al de ACS, evacuación de humos, conexión eléctrica y termostato. La caldera es un generador térmico, y eso es RITE.
4. La puesta en marcha y el circuito (carnet RITE). Purgado, presión del circuito, curva de calefacción, temperatura de ACS y verificación de los emisores. El equilibrado de la instalación para que todos los radiadores calienten es trabajo térmico puro.
5. La conexión final del gas al aparato (carnet de Gas). Cerrar el círculo: dar gas a la caldera y verificar combustión y estanqueidad en el punto de conexión.
Ahí está la respuesta a la pregunta que trae a casi todo el mundo a este artículo: una caldera de gas necesita las dos habilitaciones para quedar instalada legalmente de principio a fin. Un instalador con RITE pero sin gas puede montar la caldera, pero no puede llevarle el gas ni conectarla. Uno con gas pero sin RITE puede dejar la tubería en la pared, pero no firma el montaje ni la puesta en marcha del generador.

¿Hay que sacárselos por separado?
Sí. Son dos habilitaciones independientes, cada una con su reglamento, su procedimiento y su examen. Ni el RITE incluye el carnet de gas ni el de gas incluye el RITE, por mucho que en obra vayan casi siempre de la mano.
Merece la pena insistir en esto porque circula bastante confusión, y algún centro de formación la alimenta vendiendo un curso como si diera las dos habilitaciones de golpe. Antes de matricularte en nada, pregunta con claridad a qué examen oficial te presenta ese curso y qué habilitación concreta obtienes al aprobarlo. Si la respuesta es ambigua, es que no da las dos.
Lo que sí es cierto es que el orden importa poco y que el esfuerzo se solapa: buena parte de la base técnica (combustión, seguridad, normativa, hidráulica) se repite, así que el segundo carnet siempre se hace más corto que el primero. La mayoría de nuestros alumnos empieza por el RITE, porque su alcance es más amplio y da acceso a más tipos de obra desde el primer día, y añade el gas después.
Combinar los dos: por qué compensa
Tener las dos habilitaciones cambia el tipo de encargo que puedes aceptar, y ese es el verdadero motivo económico. Con una sola, dependes de que aparezca otro profesional para cerrar la obra.
Cierras obras completas sin subcontratar. El cambio de caldera es el trabajo más repetido del sector. Si tienes las dos, entras, haces todo y facturas todo. Si solo tienes una, o le pasas parte del trabajo a un compañero, o dejas pasar el encargo.
Dejas de perder los encargos pequeños. Un cliente no llama a dos profesionales para cambiar una caldera: llama al que se lo resuelve entero. Estos trabajos rara vez se reparten; se los lleva quien puede firmar de principio a fin.
Ganas margen como autónomo. Aquí es donde está la diferencia real. Un fontanero por cuenta ajena cobra el equivalente a unos 12-18 € brutos por hora según las tablas del convenio provincial del metal, mientras que la tarifa que paga el cliente final por esa misma hora está en 25-45 €, como desglosamos en cuánto cobra un fontanero por hora. Sumar habilitaciones es lo que te permite facturar a tarifa de mercado más horas del mes, en vez de quedarte en la parte del trabajo que tu carnet cubre.
Entras en la rehabilitación energética. El cambio de calderas viejas por equipos eficientes y aerotermia es hoy el grueso de la demanda, y muchas de esas obras mezclan retirada del aparato de gas antiguo e instalación térmica nueva. Es trabajo que va a seguir habiendo años.
Un apunte útil sobre a dónde va el oficio: la aerotermia no lleva gas. Es 100% RITE. El parque de calderas de gas es enorme y va a dar trabajo durante muchísimo tiempo, pero la obra nueva tira cada vez más hacia la bomba de calor. Por eso, si tuvieras que elegir uno solo para empezar, el RITE es el que tiene más recorrido.
Qué pasa si haces el trabajo sin la habilitación
Conviene decirlo claro, porque es la duda que casi nadie pregunta en voz alta: técnicamente sabrás hacerlo, pero sin el carnet no puedes firmar el certificado de la instalación. Y sin certificado, la instalación no existe a efectos legales.
Eso tiene tres consecuencias prácticas. La primera es que no puedes registrar la instalación en industria ni darla de alta, así que la compañía no pone el gas en marcha. La segunda es el seguro: si hay un incidente en una instalación que no está certificada por quien debía, la cobertura se complica muchísimo, y hablamos de gas y de combustión. La tercera es comercial y es la que más duele a diario: la empresa que subcontrata te pide el número de habilitación antes de darte la obra, y sin él no entras en el presupuesto.
Por eso el carnet no es un papel para la pared. Es lo que te separa de ser ayudante de por vida: el ayudante hace el trabajo, el habilitado lo firma y lo cobra.
Dos confusiones que vemos todas las semanas
«Con el RITE ya puedo tocar gas.» Es la más común, y ya has visto que no. El RITE llega hasta el aparato; el gas que le entra es otra habilitación. Poder desmontar una caldera vieja no es lo mismo que estar habilitado para manipular la instalación receptora.
«Para la aerotermia necesito el carnet de gas.» Al revés de lo que mucha gente supone: la aerotermia no quema nada, así que no hay instalación receptora que valga. Es una bomba de calor, y por tanto 100% RITE. Si tu plan es orientarte a rehabilitación energética y equipos eficientes, el gas no te hace falta para empezar.
Entonces, ¿cuál te conviene a ti?
Si vienes de fontanería y quieres subir de categoría: empieza por el RITE. Es la continuación natural de lo que ya sabes y multiplica el tipo de obra que puedes firmar.
Si vienes de cero y quieres el camino más corto a trabajar: también RITE. Su alcance es mayor, y la aerotermia y la climatización te dan salida sin depender del gas.
Si ya trabajas en una empresa que hace mucha instalación de gas: pregunta a tu responsable cuál le falta a la plantilla. En muchas empresas hay quien monta calderas pero nadie que firme la instalación receptora, y ahí el gas te convierte en la pieza que necesitan.
Si vas a ir por libre como autónomo: a medio plazo, los dos. Empieza por el RITE y añade el gas en cuanto puedas, porque la combinación es la que te deja cerrar obras enteras sin llamar a nadie.
Cómo te prepara Kämpe
En Kämpe formamos para el carnet RITE: es la habilitación con más recorrido y la que abre más puertas desde el primer día. El curso está pensado para gente que trabaja, así que la teoría es online y en directo con instaladores en activo, no vídeos grabados.
- Formación online en directo con profesionales que están en obra, no solo en el aula.
- Taller presencial obligatorio: calderas, climatización y equipos reales. El examen tiene parte práctica y no se aprueba solo con teoría.
- Preparación específica del examen oficial de tu comunidad autónoma, con simulacros. La mayoría de los suspensos no son por falta de nivel técnico, sino por no haber visto antes el formato del examen.
- Bolsa de empleo: red de empresas colaboradoras que buscan instaladores con carnet.
- Financiación ISA: no pagas hasta que encuentras trabajo.
Si después quieres añadir el carnet de gas, el camino queda mucho más corto: la base de combustión, seguridad y normativa ya la traes del RITE.
Esto nos preguntan en clase
“¿Para aerotermia necesito carnet de Gas?”— Duda real en clase
No. La aerotermia es 100% RITE: no quema nada, así que no hay instalación receptora de gas. Y es justo hacia donde va la obra nueva, por eso el RITE es el carnet con más recorrido.
“Pasé de conducir para Cabify a tener un oficio. Hoy trabajo en instalaciones térmicas con carnet en regla.”
“Yo no puedo estar 2 años sin trabajar. La vía oficial con Kämpe me dio el carnet rápido.”
“Tutorías con instaladores reales y simulacros del examen oficial. Aprobé a la primera.”
Fuentes citadas
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre el carnet RITE y el carnet de gas?
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El RITE habilita instalaciones térmicas (calderas, climatización, ACS, aerotermia) y el de Gas habilita las instalaciones receptoras de gas natural y GLP. Son reglamentos distintos —RD 1027/2007 y RD 919/2006— y habilitaciones separadas, pero complementarias: en una vivienda con caldera de gas hacen falta las dos.
¿Tengo que sacarme el RITE y el Gas por separado?
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Sí. Son dos habilitaciones independientes, cada una con su procedimiento y su examen oficial. Ningún curso da las dos de golpe: si te lo venden así, pregunta a qué examen concreto te presenta y qué habilitación obtienes al aprobarlo.
¿Cuál me conviene sacarme primero?
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Para la mayoría, el RITE: tiene mayor alcance, cubre climatización y aerotermia, y da acceso a más tipos de obra desde el primer día. El carnet de gas se añade después y se hace más corto, porque la base de combustión y normativa ya la traes del RITE.
¿Para aerotermia necesito carnet de Gas?
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No. La aerotermia es una bomba de calor y no quema combustible, así que no hay instalación receptora: es 100% RITE. De hecho el crecimiento de la aerotermia es una de las razones por las que el RITE es el carnet con más proyección.
¿Qué categoría de carnet de Gas debo sacarme?
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Las categorías son acumulativas (IGA incluye IGB, e IGB incluye IGC). Lo habitual es empezar por IGC, que cubre la instalación receptora doméstica: el grueso de las llamadas de un instalador que empieza. Los límites exactos los fija la ITC-ICG 09.
¿Puedo instalar una caldera de gas solo con el RITE?
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Puedes montar y poner en marcha la caldera, pero no llevarle el gas ni conectarla a la instalación receptora: eso exige el carnet de gas. Sin la habilitación correspondiente no puedes firmar el certificado, y sin certificado la instalación no se registra ni se da de alta.

Fernando Marzal · Fundador y CEO en Kämpe
“Reinventando la figura del aprendiz para acceder a oficios como electricista o fontanero. Escala impacto social uniendo educación y trabajo: forma a futuros instaladores y los conecta con empresas que buscan talento.”
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